Perú 16 días Salkantay Trek

PERÚ EN 16 DÍAS. PARTE 2: SALKANTAY TREK.

Te contamos el trekking de cuatro días que realizamos en Perú. El Salkantay Trek, nombrada una de las 25 mejores rutas de trekking del mundo por National Geographic.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Índice de Contenidos

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

DÍAS 4 A 7

Día 4: Cusco – Mollepata – Soraypampa

Una vez aclimatados, empezamos nuestra aventura por las montañas de Perú. Quien bien nos conoce sabe que nos chiflan los trekking, ¿como íbamos a perdernos esta experiencia en uno de los mejores lugares del mundo para hacerlo?.

Este trekking era lo único que teníamos previamente contratado desde España. No nos gusta planificar los viajes, pero pensamos que esta actividad sería mejor planificarla con anterioridad e investigar bien con quien la haríamos. Nos decantamos por la empresa Salkantay Trekking. Totalmente recomendable, calidad-precio inmejorables. Nos hicieron vivir una experiencia inolvidable que, con un poco de melancolía, os contamos a continuación.

Perú Salkantay Trek
Ruta Salkantay Trek

El Salkantay es un nevado del Perú, ubicado en la cordillera Vilcabamba, Departamento de Cusco. Se eleva a 6264 m sobre el nivel del mar. Es una de las montañas más elevadas de la región de Cusco. Se utiliza como ruta alternativa para llegar a la ciudadela de Machu Picchu.

Sky Camp: durmiendo bajo las estrellas.

Una de las cosas que más ilusión nos hacía era el primer alojamiento del trekking. Se trataba de un “sky camp”, unos iglúes de cristal con vistas al Salkantay y al paisaje que nos rodeaba, que por cierto, quitaban el hipo. A partir de cierta hora se apagaban totalmente las luces del campamento, por lo que aprovechamos para salir a ver el cielo estrellado. ¡Una vivencia de las que se quedan grabadas!.

Desde el minuto uno de empezar el recorrido, estábamos boquiabiertos por la magnitud y esplendor del paisaje. Te sentías minúsculo al lado de las majestuosas montañas. Se respiraba paz y tranquilidad, en la medida de lo posible que pudieras respirar claro, las subidas nos costaban, a menudo, bastante. Siempre íbamos a nuestro ritmo, sin presiones, pero sí que hubo momentos en los que no podíamos más. Era una lucha constante cuerpo-mente, en la que intentábamos siempre que ganara la mente. Queríamos ante todo, lograr nuestro objetivo.

Laguna Humantay

La laguna Humantay es una preciosa e hipnotizante laguna de color turquesa que se encuentra rodeada de los imponentes Salkantay y Humantay. Se encuentra a una altura de 4200 m. Es un paraíso en medio de las montañas. Recompensa perfecta después de una larga caminata de hora y media desde el campamento.

Esta laguna suele ser visitada por lugareños y chamanes para dejar ofrendas a la Pachamama, deidad que representa a la madre Tierra en la cultura inca. Nosotros también realizamos una ofrenda con nuestro guía, que nos explicó las creencias y fábulas incas. La ofrenda se brinda mediante la colocación de piedras una encima de otra (apachetas).

DISTANCIA RECORRIDA: 12 km aprox.

Día 5: Soraypamapa – Salkantay Pass- Chaullay

Nuestro guía nos despertó sobre las 5 de la mañana a grito de : ¡té de coca! ¡té de coca!. Así empezaba el segunda día, “el más duro” del itinerario. Luego de un excelente desayuno preparado por los chefs, partimos hacia nuestra meta.

La parte más dura de todo el trekking fue la subida a nuestra particular “cima”, la altitud máxima que íbamos a llegar. El Paso del Salkantay que se encuentra a 4630 m sobre el nivel del mar. A través del famoso “7 culebras”, un sendero zigzageante que a mayor altitud se vuelve más empinado, por el cual hay que pasar para llegar a el paso.

A medida que subimos, la temperatura se vuelve más fría, pero la intensidad del sol también es alta. ¡No olvidéis el protector solar durante todo el trekking!

Al llegar a la cima te invade una sensación de satisfacción y felicidad. La vista del Salkantay es sensacional. De repente, oímos un fuerte estruendo, se trataba de un alud en una de las caras de la montaña. Un espectáculo precioso que nos ofrecía la naturaleza. Tomamos un tentempié y continuamos nuestro camino, esta vez, cuesta abajo, hacia nuestro próximo campamento.

Salkantay en quechua significa “montaña salvaje”. Pocos logran escalar su cima, debido a sus problemas técnicos en todas sus vertientes para la escalada deportiva.

Adentrándonos en la selva

Tras unos 5 km de caminata, dificultada por la existencia de piedras en el camino de todos los tamaños (era necesario descender con mil ojos y el mayor cuidado posible), llegamos a un campamento donde comeríamos y descansaríamos un poco. Dejamos atrás las montañas nevadas para adentrarnos en bosques, o la “alta selva” como la llaman los peruanos.

Retomamos, así, después un delicioso almuerzo, nuestro camino hasta llegar a Chaullay, dónde dormiríamos en nuestras “chozas”. Unas pintorescas casitas en medio de la naturaleza con techos de paja. Lo que más disfrutamos del lugar fue la ducha de agua caliente, en una ducha de piedra dónde prácticamente te mimetizabas con el paisaje, ha sido la ducha con mejores vista hasta el momento ;).

DISTANCIA RECORRIDA: 22 km aprox.

Día 6: Chaullay- Santa Teresa- Hidroélectrica – Aguas calientes

El clima había ido cambiando a medida que bajábamos del Salkantay, pasamos a notar una mayor humedad en el ambiente, un clima más tropical, y mucho mucho calor. Lo más duro del camino a partir de este punto podemos decir que fue el calor. Y que empezábamos a notar en nuestras piernas los kilómetros ya recorridos. Por delante teníamos unas 6 horas de caminata.

Haciendo café

Llegamos a un tipo de granja, dónde cultivaban y hacían café. Hicimos todo el proceso, desde el cultivo de los granos, diferenciando los maduros de los que no; hasta el tueste y posterior molido. Fue una bonita experiencia, ya que nunca habíamos visto cómo se hacía el café. También jugamos a un juego típico Pukllay Sapu, en quechua, o “juego de la rana”, en el cual debes lanzar unos discos de bronce, intentando introducirlo en la boca de la rana (la mayor puntuación). Es un juego divertido para pasar el rato, un poco adictivo eso sí. Llenamos nuestras barrigas, y procedimos a continuar el camino.

Aguas termales

Tras retomar nuestro camino, hicimos un pequeño desvío en el trayecto y visitamos las aguas termales de Cocalmayo, en Santa Teresa. Estaba abarrotado de locales, aunque tuvimos la suerte de que al llegar nosotros, quizás por las horas, se fueron yendo poco a poco. Fue un alivio para nuestros músculos sentir el agua caliente y ese relax que proporcionaba, todo eso combinado con unas vistas preciosas de las montañas verdes, fue todo un acierto.

El complejo termal se encuentra a unos 1600 m de altura. Consta de tres piscinas naturales a diferentes temperaturas. La entrada a las termas, que no estaba incluida en lo que habíamos contratado, nos costó unos 10 soles por persona (unos 2,50€).

Perú Salkantay Trek termas

Hidroeléctrica

Una furgoneta nos llevaría seguidamente a Hidroeléctrica. Desde aquí salen los trenes hacia Aguas Calientes. Cabía la posibilidad de ir en tren (tampoco estaba incluido), pero sin duda decidimos realizar la ruta, nos esperaban unas 3 horas de sendero. Esta parte del trayecto fue un poco más por libre, el guía nos dejó caminar a nuestras anchas, y nos reuniríamos una vez llegados al destino.

Recuerdo que este último trayecto fue muy duro también, al no estar acostumbrados, y tras tres días seguidos de caminatas y unos cuantos kilómetros detrás, nuestros cuerpos y piernas estaban al límite. Fuimos a nuestro ritmo, muy contentos con los resultados. Aquí la altitud descendía por lo que notabas una mayor soltura al respirar y caminar, fue como un pequeño chute de energía.

Aguas Calientes es el pueblo que se encuentra debajo de Machu Picchu, por lo tanto la principal vía de acceso a la ciudadela. Se ha convertido en un pueblo que vive por y para el turismo, así se refleja en sus precios.

Al llegar a Aguas Calientes, fuimos a nuestro hostal, nos duchamos y descansamos un poco antes de cenar. Sería la última cena con el grupo, a partir del día siguiente, nuestros caminos se separarían. Nos explicaron que había dos formas de llegar a Machu Picchu, la primera en bus, el trayecto costaba unos 12€ aproximadamente y duraba 30 minutos. Y la segunda, subiendo a pie por un camino inca. Llegados a este punto, nos planteamos la situación, y decidimos subir en bus. Nuestros cuerpos estaban exhaustos, necesitábamos un poco de tranquilidad, y queríamos tomarnos la visita a la ciudadela con calma.

DISTANCIA RECORRIDA: 26 km (aprox.)

Día 7: Machu Picchu

¡Llegó el día!. Estábamos eufóricos por descubrir lo que nos esperaría al final de este duro recorrido, ésta sería otra de las tantas recompensas que ya habíamos obtenido durante el camino. Y la más esperada, por supuesto.

A las 5:00 am estábamos haciendo la cola para el bus, y descubrimos al salir del hostal que estaba lloviendo. Machu Picchu abre a las 6:00 am, y se entra en turnos escalonados. Nosotros teníamos uno de los primeros, esto es bueno, porque digamos que tienes Machu Picchu para ti solo durante un tiempo. Lo que no contábamos era con la jodida niebla.

Estuvimos hasta las 11:00 am dentro de la ciudadela esperando que la niebla desapareciese. Fue un bajón momentáneo, el sitio se masificaba a medida que pasaban las horas e iban entrando más turistas.

Por fin, pudimos ver la estampa que tantas veces habíamos imaginado. Y que decir que no se haya dicho ya….¡Es alucinante!. Mucho más gratificante es haber hecho el Salkantay Trek para llegar hasta aquí. A día de hoy, es una de las mejores experiencias de mi vida que recomiendo, sin duda alguna, hacerla alguna vez. ¡Nosotros repetiremos seguro!.

Si quieres seguir leyendo nuestra experiencia en Perú, no te pierdas la Parte 3 de este viaje, dónde recorremos el Valle Sagrado de Cusco, nos adentramos en un centro textil típico, y descubrimos las famosas Salineras de Maras.

¿TIENES ALGUNA PREGUNTA O PROPUESTA?

¡Contáctanos!

Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies