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BUDAPEST EN 5 DÍAS.

Os contamos nuestra escapada de 5 días a Budapest. Recorremos esta ciudad plagada de historia. El viaje lo realizamos en Diciembre de 2019.
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Índice de Contenidos

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Llevábamos un año esperando viajar a Budapest, pero por diferentes motivos, no se daba la oportunidad. ¡Hasta que por fin pudimos cuadrar agendas! Coincidió con Navidades, y pensamos que era un destino perfecto para disfrutar de esta época del año. Teníamos mucha ilusión en descubrir lo que nos deparaba esta misteriosa ciudad, para muchos, aún desconocida. Sigue con nosotros cada detalle del viaje a continuación.

DÍA 1

Varkerület ( I. kerület)

Varkerület es el primer distrito de Budapest. Podemos decir que se trata de la parte histórica de Budapest y consiste en la colina del castillo de Buda y algunos otros barrios a su alrededor.

Para movernos por la ciudad los siguientes días optamos por comprar un “bono de movilidad”, en el cual se incluye: metro, tranvía, autobuses y trenes de corta distancia. El precio es de unos 13€ y dura 72 horas. Moverse en transporte público resulta muy fácil en Budapest, una vez te hayas familiarizado con los difíciles y casi impronunciables nombres húngaros.

Puentes de Budapest

puente de las cadenas budapest

Budapest, antiguamente, se trataba de dos ciudades: Buda y Pest. Los puentes de la ciudad son puntos de interés y miradores predilectos, además, son las conexiones que han unido Buda y Pest desde antes de que ambas se unificaran en 1873. En total hay 9 puentes a lo largo de los 29 km que recorre el Danubio.

Seguramente, tendréis que atravesar algunos de ellos si os movéis entre las dos partes de la ciudad. Disfrutad el momento, las vistas, y las sensaciones ante estas grandiosas construcciones.

Bastión de los pescadores

Este peculiar mirador se encuentra a lo alto de la colina de Buda, en la orilla oeste del Danubio. A la colina de Buda se puede llegar por medio de un funicular, o bien, a pie. Nosotros optamos por la segunda opción.

La construcción del Bastión finalizó en 1902. Se situaba antiguamente en el barrio de los pescadores y tenía una función defensiva. Sus siete torres conmemoran a las siete tribus fundadoras de Hungría.

Desde aquí, se obtienen las mejores vistas del Parlamento de Budapest. Y si vais al atardecer, además de contemplar el precioso cielo, podréis aprovechar para ver Pest iluminada.

Los muros te transportan al pasado y la belleza arquitectónica te deja boquiabierto. Parece, cuanto menos, un cuento de hadas. Es de esos lugares que no se te irán fácilmente de la cabeza. ¡No os lo podéis perder!

Iglesia de Matías

Justo al lado del Bastión, encontramos la Iglesia católica más famosa de Budapest, en el corazón del distrito de Varkerület. El estilo de esta imponente iglesia es el neogótico. Lo que más llamó nuestra atención fue la altura y el tejado de la misma. Es casi hipnótico observarla.

La iglesia es realmente preciosa, pero no entramos, suponemos que por dentro no tendrá nada que envidiar al exterior. La entrada cuesta unos 5€.

Erzsébetváros (VII kerület)

El distrito VII, también llamado Erzsébetváros, es una zona de moda donde conviven historia y modernidad. El barrio, en otro tiempo, fue el gueto judío de la ciudad. La historia de este barrio es a la vez apasionante y trágica.

Sinagoga de Budapest

De vuelta a casa, pasamos por la Sinagoga judía de Dohány. No podíamos dejar de ver este impresionante edificio. Es la segunda sinagoga más grande del mundo, después de la de Jerusalén. No entramos, pues era de noche, y el horario de visita había terminado. Pero nos quedamos con ganas de ver el interior.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los alrededores de la sinagoga se convirtieron en un gueto judío por los nazis, para pasar luego a ser un campo de concentración. Hungría fue uno de los países que más judíos acogió.

Los judíos que murieron fueron enterrados en el cementerio de la sinagoga, a día de hoy aún presente. En el patio que da al cementerio, también llamado Templo de los Héroes, pudimos ver una escultura de un sauce llorón en la que se encuentra, en cada hoja del mismo, el nombre de un judío asesinado durante el Holocausto. Esta escultura es conocida como Árbol de la vida, y se construyó en 1991.

Nuestro paso por la sinagoga nos dejó la piel de gallina, al imaginarnos la situación en aquellos momentos, y el significado que tiene en la historia. Si podéis, os recomendamos su visita.

“Ruin Bars”

Con la caída del comunismo, el antiguo barrio judío quedó prácticamente destrozado. Después de la Segunda Guerra Mundial, perdió la mayoría de habitantes y las casas vacías pasaron a ser ruinas, había fábricas vacías y oxidadas.

A partir de 2004, se impulsó el aprovechamiento de estos edificios, y nacieron los ruin pubs. Este acontecimiento transformaría el barrio por completo, acentuando la vida nocturna y haciendo de este tipo de bares una de las atracciones más populares para el turismo.

Nosotros fuimos al ruin bar más popular de Budapest, el Szimpla Kert. Fue galardonado por Lonely Planet como el tercer mejor bar del mundo. Nada de lo que leas o te digan se puede comparar a verlo en persona. Es un caos ordenado. Cada cosa está dónde tiene que estar, pero con un sin sentido único. Graffitis en las paredes, muebles viejos por doquier, decoraciones cuanto menos extrañas, luz tenue. Un ambiente relajado, y único. Si visitáis este pub, ¡no olvidéis llevaros un rotulador para dejar marcado vuestro paso en alguna de sus paredes!.

Aunque no los visitáramos, te dejamos los nombres de algunos de los mejores ruin bar de la ciudad:

  • Puder
  • Filter
  • Csendes Vintage
  • Dürer Kert
  • Instant-Fogas
  • Kuplung

DÍA 2

Terézváros (VI kerület)

Avenida Andrássy

Es la Avenida más famosa de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se remonta al año 1872. En ella se encuentra la primera línea de metro de la Europa Occidental, la histórica línea 1, que data de 1896. Aunque no vayáis a coger el metro, tenéis que bajar a ver el interior de la línea 1, ¡os sorprenderá!.

Lo que más llama la atención en la Avenida Andrássy son las casas y palacios que la rodean, sus fachadas, escaleras e interiores, además de su longitud. Pasear por esta larga avenida y contemplar sus aires señoriales resulta muy agradable.

Plaza de los héroes

La plaza de los Héroes es uno de los lugares más importantes de Budapest. Se encuentra en un extremo de la Avenida Andrássy, cerca del principal parque de la ciudad: Városliget.

En la plaza, se observa el Memorial del Minio y las figuras de los cabecillas de las tribus fundadoras de Hungría. El Museo de las Bellas Artes y el Palacio de Arte se encuentran en los alrededores.

PLAZA HEROES BUDAPEST

Para llegar: parada de metro Hősök tere.

Casa del terror

La fachada del edificio hace ilusión a lo que encontraremos en el interior. Un techo en el cual se puede leer la palabra terror en una dimensión exagerada y muchas fotos de personas fallecidas.

Aquí, nos adentramos en la historia de la nación húngara, y las dos etapas de tortura y violencia que atravesó, primero con los nazis, y después con la Unión Soviética. La entrada al museo cuesta unos 6 euros. El edificio se divide en tres plantas, donde se revive la historia más trágica de Hungría durante el siglo XX.

La zona del subsuelo, en dónde encontramos los oscuros y húmedos calabozos, fue una de las zonas que más nos impactaron. Al entrar, el frío recorre inmediatamente tu cuerpo, las estrechas celdas hacían casi imposible el poder moverse en su interior, limitando al encarcelado a estar de pie. Había varios tipos de celda, según la tortura que se le aplicara al recluso. Es increíble como tras aquellas paredes, y a tan solo unos pocos metros por debajo de la céntrica Avenida Andrássy, se torturara a personas, solo por pensar diferente, llegando en muchos casos hasta la muerte.

Si queréis conocer un poco más de la historia de Budapest, os sugerimos este museo. Tras esta visita, entenderéis mejor muchos otros monumentos y lugares de la ciudad, a medida que los vayáis conociendo. Nos ayudó a centrarnos en el momento político y comprender la situación de aquella época.

Ópera de Budapest

Es la ópera Nacional de Hungría. La llaman “la joya del neo renacentismo húngaro”. Lamentablemente, no podemos contaros nada acerca de esta magnífica construcción, debido a que nuestra visita coincidió con una reforma, la cual incluía la fachada y los interiores. Por lo que no pudimos ver absolutamente nada del edificio. Aunque si nos basamos en los comentarios generales, es un sitio que tampoco os podéis perder.

Újbuda (XI kerület)

Ciudadela y estatua de la libertad

La Ciudadela era una fortaleza, desde la cual, se consigue la altura más importante de la ciudad. Llegar a ella supone un poco de esfuerzo, ¡pero sin duda vale la pena!. Las vistas desde allí arriba son increíbles. Nosotros fuimos con la intención de ver el atardecer, y luego poder disfrutar de la ciudad iluminada. ¡Todo un espectáculo!.

En la Ciudadela se encuentra la estatua de la libertad. Un monumento que fue construido como símbolo de la liberación de Hungría por parte de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Pista de hielo

pista hielo budapest

Como buena tradición navideña, no podía falta nuestra visita a la pista de hielo del Parque Municipal. Es una de las pistas de hielo al aire libre más grandes del mundo, y más antigua de Europa.

Las vistas al castillo de Vajdahunday, el paisaje nevado, y sus alrededores, hacen que parezca un escenario de cuento. En verano se convierte en un lago con patos, dónde se puede ir en barca y pasar el día en la naturaleza.

Los patines se alquilan en las mismas instalaciones, aunque pudimos observar que la mayoría de locales contaba con su propio equipo de patinaje, son realmente asiduos a este lugar.

La entrada y el alquiler de patines en total ronda unos 10€. Para llegar: Metro M1 parada Hősök tere (Plaza de los Héroes) y luego 2 minutos andando.

DÍA 3

Belváros-Lipótváros (V kerület)

Parlamento de Budapest

Puede que sea el edificio más conocido de Budapest. Actualmente ostenta el título del segundo Parlamento más grande del mundo. Además de admirar la majestuosidad del interior del edificio, es casi obligatorio, hacerlo con la fachada principal, ya que es lo realmente bonito.

Si al contrario que nosotros, queréis visitar el interior del Parlamento, es necesario reservar con anterioridad. La entrada cuesta unos 10€.

Para llegar, os recomendamos tomar el tranvía 2, pues es uno de los más antiguos de la ciudad, y resulta toda una experiencia.

“Homenaje de los zapatos”

budapest 5 dias

Cerca del Parlamento y, a orillas del Danubio, podemos encontrar este homenaje a los judíos que fueron asesinados en tiempos del Holocausto. Se obligaba a los judíos a quitarse los zapatos, y luego se les pegaba un tiro, arrojándolos al río. Resulta realmente triste, y conmovedor estar ahí. Inevitable que se escape más de una lágrima al imaginar la atrocidad de los hechos.

DÍA 4

Ferencváros (IX kerület)

Mercado Central de Budapest

Como buenos foodies no podía faltar nuestra visita al Mercado Central de la ciudad. El mercado es bastante grande, tiene tres plantas, y unas escaleras muy pintorescas. Al ser época navideña, estaba decorado con luces que resaltaban aún más sus atributos. Está considerado uno de los más bonitos de Europa. De nuevo, los tejados eran los protagonistas, sus llamativos coloridos y motivos geométrico no dejarán que quites la vista de ellos.

El producto por excelencia: ¡la paprika! es una especia muy parecida al pimentón rojo, pero picante. Es uno de los productos más típicos de la cocina húngara. Como en cualquier mercado, también encontrarás una gran variedad de frutas, verduras, carnes y pescados. En la planta superior se encuentran diferentes puestos de comida en los que podrás degustar la deliciosa comida húngara. ¡Visita imprescindible!

MERCADO CENTRAL BUDAPEST

Mercado de Navidad en la plaza de Vörösmarty

Este pintoresco mercado navideño se caracteriza por sus chalets o casitas de madera, en dónde los locales venden sus artesanías típicas de Hungría. En la plaza también había un enorme árbol de navidad y un calendario de adviento. Se pueden degustar delicias de la cocina húngara como: pan fresco o lángos, salchicas a la parrila o kolbász, pastel de navidad o Bejgli, strudel húngaro o rétes, algunos de los cuales mencionaremos en el apartado de foodies en Budapest, ¡y que no podéis dejar de probar!.

Mercado de Navidad en la Basílica de San Esteban

Llegamos a esta emblemática basílica, la más grande de Budapest, a raíz de visitar uno de los mercados navideños más famoso y bonito de la ciudad. Hicimos un dos por uno en toda regla. Como era ya de noche, no entramos a la Basílica. Eso sí, pudimos contemplar su reluciente fachada y su envergadura.

Debido al mercado, la Basílica se iluminaba con un entretenido show de luces. También hubo una proyección 3D en la fachada que podías ver con unas gafas. En el mercado nos deleitamos con dulces húngaros, navideños, de todos los tamaños, colores y sabores.

Para llegar: Bajcsy Zsilinszky út‎, línea M1 (amarilla) y Arany János utca, línea M3 (azul).

Baños termales Széchenyi

Ningún viaje a Budapest está completo sin visitar los famosos baños termales. Nosotros elegimos los de Széchenyi. Se trata de los mayores baños termales medicinales de Europa. Tienen 3 piscinas al aire libre, y 15 piscinas cubiertas. Las piscinas interiores se distribuyen en zonas con diferentes temperaturas. Se puede disfrutar también de un “beer spa”, aunque el precio no está incluido en la entrada general.

Los principales componentes de estas aguas termales son: el sulfato de calcio, el magnesio y el bicarbonato. Estas aguas están médicamente indicadas tanto para enfermedades degenerativas de las articulaciones como para todo tipo de inflamaciones musculares.

Hemos de decir que tras pasar unas cuantas horas en remojo, la sensación de relajación del cuerpo es especial. Sales de ahí sintiéndote más ligero, casi como flotando. ¡Muy recomendable!.

Si planificáis un viaje a Budapest, será indispensable en vuestra maleta poner el traje de baño, toalla y chanclas. En caso de no ser previsores, en el complejo tenéis la posibilidad de alquilar todas estas cosas. Si decidís visitar Budapest en un mes frío, como fue nuestro caso, añadirá un toque especial a esta experiencia.

Nosotros reservamos la entrada con antelación por el móvil, y así nos evitamos las colas. La entrada ronda los 20€. Si queréis disfrutar de una experiencia completa, también hay posibilidad de reservar masaje, restaurante, etc.

Para llegar: Metro, M1, parada: Széchenyi Fürdö.

DÍA 5

Nuestro último día, o las horas que nos quedaban, en esta encantadora ciudad lo dedicamos a recorrer sus calles, llenas de historia, observar la vida cotidiana, e intentar hacer nuestras particulares fotografías mentales para guardarlas en nuestro recuerdo.

Aprendimos mucho de nuestro viaje a Budapest. Cómo la historia se ha encargado de golpear a distintas ciudades, y cómo han sabido resurgir pese a las dificultades. Las crueldades cometidas en el pasado, y los errores que debemos aprender, para no volver a cometerlos en nuestro futuro. Esta ciudad es todo un ejemplo de superación para nosotros, detrás de su oscura historia nos muestra su renacer y su lado más bonito, y por eso, hay que visitarla, al menos, una vez en la vida.

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